Pienso y soy, a veces pienso demasiado, otras sé que no sé si sé quien soy, otras estoy seguro.
Estudio la mente de otros desde la mia, a través de mis ojos, de mis oídos.
Me apasiona el sentir y me he infectado de literatura.

 

"La bruja" nuevo post inspirado en #clubseis y "crecer"

microclimas:

“Empezó como todos: siendo solo una niña pequeña que jugaba con ramitas en el parque, admirando al colibrí que se acercaba a besar las flores de su abuela o sintiendo la humedad de la brisa mañanera camino a la escuela; pero después, cuando todos esperaban que creciera y se convirtiera en una señorita apropiada, que se pintara las uñas y hablara de cosas “convenientes” ella siguió observando  por horas la caída de las hojas, coleccionando caracoles y guijarros en sus cajones y charlando con las calabazas que prepararía para la cena.”

Leer más en Prístina Letra por @DelDiccionario

lachicadelpuente asked
Desprenderte es rendirse?

En absoluto, desprenderse es madurar y es aceptar el proceso de individuación, es aceptar que no depende de mí lo que suceda con otro y no esperar más de lo que otros pueden dar, es pedalear la propia bicicleta. Saludos!

Desprenderse, soltarse, es lo contrario a aferrarse. Es una mano abierta en lugar de un puño cerrado. Es alisar el seño fruncido, para sustituirlo por una actitud serena. Es una confianza profunda, permanente, en un poder más grande que el nuestro. Es un convencimiento profundo, seguro, de que no tenemos por qué hacerlo todo nosotros mismos y es permitir que otras personas tengan también su parte en los acontecimientos de nuestras vidas. Desprenderse significa pedalear nuestra propia bicicleta y dejar nuestro destino en manos de Dios. Significa poner nuestra energía en conseguir recuperarnos en lugar de acumular rabia. De hacer esto, lograremos aceptarnos a nosotros mismo en vez de abusar de nosotros. ¡Alivia tanto!

Dorothy MaY

(via eliaverano)

Semillas: Dejar el alma al despoblado

Por: Mía Gallegos

Vivir, ya he dicho:
Tener sobre las manos un fajo de papeles:
un lápiz, libros, dibujos, sueños.

El alma al descubierto
vulnerable.
Estar así. Beberse a uno mismo.
Sollozar.

Tomar el invierno para tejer
una mansión de lino
Vigilantes los senos,
escondidos en la piel.

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo…
si es verdad que los cacuíes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Oliverio Girondo

Pienso en tí

Pienso en tí

Y te busco en sueños

Te escondes bajo camisas

te metes a otras mentes.

Me traes llaves de mi futuro,

desde otros mundos.

Me visitas sin enterarme

me proteges sin hacer ruido.

Te encuentro en las ausencias de otros.

Te busco en las notas de mi violín.

Siempre estás conmigo.

Pienso en tí

Pienso en tí

Y te busco en sueños

Te escondes bajo camisas

te metes a otras mentes.

Me visitas sin enterarme

me proteges sin hacer ruido.

Te encuentro en las ausencias de otros.

Te busco en las notas de mi violín.

Siempre estás conmigo.

Noches

Y de noche cuando no quiero dormir, te abro en todos los libros

busco en todas las canciones

cada botón del control

Me gusta no encontrarte

porque así te sigo buscando

en todas las noches

En el silencio.

Caníbal. Soy.

Si me como la sangre de labios mordidos

Si me bebo las lágrimas

Si convierto en ungüento el sudor…

Si en cada bocanada de aire, 

viajan mil respiros

vuelan ideas

Hambre de corazones tiernos

antojo de cerebros 

gusto de sangre humana

Quiero comer el mundo

rebanada a rebanada.

No vemos las cosas como son. Las vemos como somos.

— Talmud

(via azultierra)

(via gordaydivina)

(via andaba)

(via nanastar)

(via gestion)

Al café terminado…

Lamento la taza vacía y el sedimento marrón,

mi garganta seca,

mis manos tiemblan por más,

y me refugio tras la servilleta,

amante pasajera.

Soñaré con tu sangre oscura

despertaré saboreando tu densa textura

y absorberé tu vida sorbo a sorbo…

Perdido

microclimas:

otramaria:

Le iba tomando gusto a las dunas del desierto,a los espejismos, al sol que le abrazaba la piel.¿Acaso no se parecían a la superficie de su cama revuelta; a la presencia de ella, tan escurridiza; a sus abrazos imaginarios, que lo encendían?

No sé si extrañar…

Por fin me decido a llamarle a un recuerdo, 

tanto tiempo ha pasado en mi mente,

tanta distancia entre verte y oírte,

me decido a levantar el teléfono.

Llamo y no estás,

llamo y no estás. 

Te encuentro, pero no eres ya tú,

ni soy ya yo.

Somos el reloj, somos el tiempo.

Somos 10 calendarios que han volado,

somos muchas lágrimas lloradas aparte.

Somos risas no reídas juntos.

Veo que no te extraño a ti.

¿Quién fue que te llevó?

¿Dónde te encuentras tú?

Sólo hay un sustituto, un reemplazo con tu misma voz, más dolorosa, con tu misma piel, más blanda, con tus mismos ojos, menos brillosos. 

Tus ilusiones han cambiado, tu espíritu ha mudado, quisiera alcanzarte, quisiera abrazarte, no te encuentro… no puedo verte.

Es tan difícil extrañarte teniéndote enfrente…

Querido señor catedrático. Al fin y al cabo preferiría ser catedrático en Basilea que Dios, pero no me he atrevido a llevar tan lejos mi egoísmo privado para desatender por su causa la creación del mundo. Como usted sabe, de alguna manera hay que saber hacer sacrificios, en cualquier lugar donde uno viva. Sin embargo reservé un pequeña habitación de estudiante, situada frente al Palazzo Carignano (en el que nací como Vittorio Emanuel), que además me permite oír sentado a la mesa la soberbia música ejecutada debajo, en la Gallería Subalpina. Pago 25 francos con el servicio incluido, me hago yo mismo el té y las compras, sufro por los zapatos agujereados, y a cada momento doy gracias al Cielo por el mundo antiguo, con el que los hombres no han sido lo bastante simples, ni lo bastante silenciosos. Como estoy destinado a divertir a la próxima eternidad con malas farsas, tengo aquí un escritorio que, sinceramente, no deja nada que desear ni ofrece nada para agotar. El correo está sólo a cinco pasos, ahí echo mis cartas en el buzón, para convertirme en el gran folletinista del gran mundo. Naturalmente, me encuentro en estrechas relaciones con el Figaro y, para que pueda hacerse la idea de que mi manera de ser no podría ser más inofensiva, escuche mis dos primeras farsas: No tome con demasiada gravedad el caso Prado. Soy Prado, soy el padre de Prado, me atrevo a decir que también soy Lesseps…: Quería dar a los parisinos, que amo, una noción nueva -la de un criminal honesto. Soy Chambige -otro criminal honesto. Segunda farsa: saludo a los inmortales. El señor Daudet está entre los cuarenta. Lo que me desagrada y resulta incomodo para mi modestia es que, en el fondo, cada nombre de la historia soy yo; incluso con los hijos que traje al mundo, la situación es tal que me pregunto con cierta desconfianza si todos los que entran el “reino de Dios” no vienen también de Dios. Este invierno, vestido de la forma más miserable, asistí dos veces seguidas a mi propio entierro; la primera vez como el Conde Robilant (no, éste es mi hijo, yo soy Carlos Alberto, infiel a mi naturaleza), pero yo mismo era Antonelli. Querido catedrático, debiera ver este edificio; como no tengo ninguna experiencia en las cosas que he creado, le corresponde a usted ejercer cualquier tipo de crítica, [le] estaría agradecido, sin que pueda prometer sacar de ella algún provecho. Nosotros los artistas no podemos ser instruidos. Hoy me he regalado el espectáculo de una opereta -genialmente morisca, en esta ocasión también constaté con placer que tanto Moscú como Roma son realidades grandiosas. Vea que hasta el paisaje no carece de talento. Reflexione, tendremos bellas, bellas charlas, Turín no está tan lejos, ningún deber profesional serio se impone por el momento, nos tomaríamos un vaso de Veltiner. El desaliño es la vestimenta de rigor: Con todo afecto Nietzsche (P.S.) Por todas partes me paseo vestido de estudiante, aquí y allá doy palmadas en la espalda a cualquiera y le digo: ¿siamo contenti? son dio, ho fatto questa caricatura… Mañana vendrá mi hijo Umberto y la deliciosa Margherita, pero los recibiré de la misma forma, en mangas de camisa. El resto, para la señora Cósima… Ariadna… de vez en cuando hago algo de magia. Hice encadenar a Caifás: el año pasado también los médicos alemanes me crucificaron con persistencia. Suprimidos Guillermo, Bismark y todos los antisemitas. Puede usar como quiera esta carta, con tal de que no me rebaje en la estima de los basilienses.